Confirma que el cambio quedó guardado
Antes de culpar a OBS, verifica en administración que el equipo muestra el estado esperado. Cierra el diálogo, vuelve a la pantalla principal y confirma especie, variante, mote y posición. Si el cambio no aparece allí, el problema ocurrió antes de llegar al overlay.
Abre la misma URL de visualización en un navegador privado
Copia exactamente la URL usada por OBS y ábrela en una ventana privada. No uses una URL nueva durante la prueba porque compararías dos entradas distintas. Si el navegador privado se actualiza y OBS no, la partida y el servicio funcionan; el problema queda reducido a la fuente o la escena.
La dirección correcta solo permite ver. Si aparecen controles de edición, no es la URL que debe permanecer en OBS.
Aísla la fuente en una escena vacía
Duplica la fuente o crea temporalmente una escena con una única fuente de navegador. Usa la misma resolución y URL. Si allí funciona, revisa filtros, recortes, visibilidad, escenas anidadas y duplicados de la composición original. Si tampoco funciona, recarga la fuente una vez y observa cuánto tarda en reconstruirse.
Distingue retraso, desconexión y caché
Un retraso mantiene el estado anterior y termina actualizando; una desconexión deja de recibir cambios; una caché obsoleta puede cargar recursos antiguos después de recargar. Anota la hora de la operación y espera un intervalo concreto antes de repetirla. Encadenar clics destruye la evidencia temporal.
Comprueba también suspensión del equipo, cambio de red, VPN, cortafuegos y si OBS permaneció abierto durante una pérdida de conexión.
Prepara un informe que permita reproducir el fallo
- Sistema operativo y versión de OBS.
- Resolución y FPS de la fuente.
- Operación exacta que no llegó.
- Resultado en navegador privado.
- Hora aproximada y captura sin la URL privada.
Un informe con esa comparación permite separar rápidamente datos, conexión y renderizado. Nunca envíes el acceso completo de administración salvo que sea imprescindible y hayas revisado qué contiene.